LOS COLORES DE VELÁZQUEZ
La paleta de las
Meninas
El maestro sevillano fue un gran colorista, pero su paleta
no era fruto de la variedad y cantidad de colores que usaba, sino más bien del
sabio uso que hizo de la mezcla de unos pocos colores.
En el único cuadro donde podemos ver al artista con su
paleta en la mano es en el cuadro de Las Meninas (Museo del Prado).
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| Las Meninas. Diego Velázquez. 1656. Museo del Prado |
Aquí se representa a si mismo portando una pequeña paleta en
la mano izquierda, que además sujeta un tiento y cuatro pinceles. Con la mano
derecha sostiene otro pincel, con el que está pintando en ese momento.
La paleta tiene dispuesto un total de 9 colores colocados en
el borde alejado del cuerpo del pintor. A simple vista estos serían: naranja,
blanco, rojo, ocre, carmín, marrón, sombra, negro y azul.
El naranja podría ser un bermellón de cinabrio, el blanco es
de plomo, el rojo era conocido como tierra roja de Sevilla, lo que sería un
rojo ingles actualmente, el ocre es pigmento tierra, el carmín sería una laca
de garanza actual, el marrón sería tierra sombra natural, el negro es negro
marfil y el azul probablemente azul de Prusia.
Los últimos estudios publicados por Carmen Garrido del Museo
del Prado, amplían la gama de colores que utilizó el maestro a lo largo de su
carrera, fruto del estudio de micro-muestras analizadas de todos y cada uno de
los cuadros de la colección del Museo del Prado. Los colores puros que usó fueron unos 12, realizando mediante
mezclas los morados y verdes.
Blancos:
El blanco
de plomo es un color que usará a lo largo de toda su vida, es conocido
también como albayalde. Otro color utilizado con frecuencia fue la
calcita, este pigmento es más bien un elemento de carga utilizado en
las preparaciones, pero parece que Velázquez lo usó para regular la cantidad de
aglutinante de las mezclas claras, dada la poca densidad y la transparencia que
adquiere al mezclarse con el aceite de lino. En los estudios científicos,
también barajan la posibilidad de que la presencia de este pigmento se deba a
impurezas del albayalde.
Amarillos:
Sus pigmentos son a base de tierras de oxido de hierro,
plomo-estaño y antimonio. Estos corresponderían al amarillo cadmio limón
y al
Nápoles oscuro y claro.
Rojos:
Tres son los pigmentos rojos detectados en las analíticas. Uno
de base metálica y dos terrosa. El bermellón es un rojo a base de
cinabrio, metal pesado de sulfuro de mercurio, actualmente existe pero está
siendo sustituido por el rojo de cadmio. La tierra de Sevilla, sería
actualmente el rojo inglés, éste es un oxido de hierro. La tierra de siena tostada
es un rojo anaranjado a base de oxido de hierro naranja.
Marrones:
Fundamentalmente usó como color marrón la
tierra sombra natural o tostada, procedente del oxido de hierro y manganeso.
Azules:
Rara vez utilizó el azul ultramar, probablemente por el
elevado precio del pigmento de lapislázuli procedente de Afganistán. En cambio
si usó con mucha frecuencia el azul de Prusia y el azul
cobalto. El primero se conoce como pigmento azurita, ferrocianuro de
hierro. El azul de cobalto procede del
oxido de cobalto y aluminio.
Negros:
Se ha localizado negro de carbón, tradicionalmente
conocido como negro de humo, por extraerse de la combustión en hornos.
Estos colores formaron parte de la paleta de Velázquez a lo
largo de su historia, con total certeza, ya que se han localizado en las
muestras extraídas de sus obras y que posteriormente se han analizado mediante
dispersión de RX.
No todos fueron usados a la vez, sino que fueron
evolucionando junto con las necesidades expresivas del genio sevillano. En otra
ocasión abordaremos los soportes que utilizó y sus preparaciones.

